¡ABRAN FUEGO!

Ocho soldados pertenecientes a un cuerpo de élite de la base aérea de Gando (Gran Canaria), cumplían con las rutinarias labores diarias, sin sospechar que esa noche sus vidas cambiarían para siempre. De pronto, hacia la una y media de la madrugada un capitán y un sargento entraron en el destacamento que vigilaba nuestro principal informante, José Andrés Masías Soler, quien en esos instantes montaba guardia. El motivo era que unos desconocidos se estaban paseando por la playa cercana… LEER EL ARTÍCULO COMPLETO AQUÍ